Distorted representation: the LXIV Legislature

La democracia no se entiende sin la representación política. El canal de representación se construye desde los partidos políticos, los cuales son el instrumento político por el cual las y los candidatos buscan el voto para llegar al Congreso, ya sea de forma directa por la mayoría relativa (MR), o indirecta por la vía de representación proporcional (RP). La Cámara de Diputados está integrada por 500 legisladores: 300 de MR y 200 de RP.

Cámara de Diputados, según principio de elección

Fuente: Latitud 3°12 con información de la Constitución.

Sin embargo, en México las y los legisladores electos pueden optar por cambiarse en cualquier momento de grupo parlamentario, sin restricciones legales ni consecuencias costosas para estos.

Una de estas distorsiones de la representación político-legislativa es la sobrerrepresentación, esta no es un fenómeno exclusivo de México sino un problema real para el resto de las democracias. Por esta razón, existe un límite constitucional que consiste en que los partidos políticos en la Cámara de Diputados no puedan tener un número de curules que sobrepase el 8 por ciento de su votación nacional emitida.

A pesar de las disposiciones que la limitan, la sobrerrepresentación persiste gracias a las maniobras que los partidos políticos realizan, elección tras elección. Una forma de brincarse la Constitución consiste en que un partido A registre a cierto número de sus candidatos en otro partido B que conforma su coalición electoral; de esta manera, al obtener menor votación el partido A obtiene más diputados de RP, mejor conocidos como “plurinominales”.

Se distorsiona también la representación cuando un legislador renuncia a su bancada para cambiarse a otra o para permanecer en calidad de “sin partido”. Esto es una vieja práctica parlamentaria para crear mayorías artificiales con el fin de, por ejemplo, controlar la Junta de Coordinación Política, o buscar el control de la Mesa Directiva de la Cámara, como se observó con el Partido del Trabajo (PT) en 2020 en las vísperas del tercer año legislativo.

En Latitud 3°12 mapeamos un total de 143 cambios de partido entre los legisladores desde el inicio de esta legislatura, es decir, casi un 30 por ciento del total de los integrantes de la Cámara de Diputados. El primer paso fue obtener el partido postulante de cada legislador y luego el grupo parlamentario al que pertenece la curul, sin importar o no si se trata del propietario o suplente. 

De estos 143 movimientos entre las bancadas, 112 corresponden a cambios entre MORENA, PT y el Partido Encuentro Social (PES), integrantes de la coalición de 2018 “Juntos Haremos Historia”. Estos se observan en la siguiente tabla: 

Tabla 1. Movimientos de bancadas entre los partidos de la coalición “Juntos Haremos Historia”, LXIV Legislatura, Cámara de Diputados.

Partido postulante Grupo parlamentario actualCantidad de cambios
PTMORENA39
PESMORENA36
MORENAPT16
PESPT11
MORENAPES7
PTPES2
PTPRD1
Total 112
Fuente: Latitud 3°12 con datos de la Cámara de Diputados, Directorio Legislativo y Magar (2018)

El grupo parlamentario de MORENA ha sido el más beneficiado de estos movimientos. El PT fue el partido que más aportó para el crecimiento artificial de la bancada morenista con 39 transferencias de legisladores, seguido del PES con 36. De forma contraria, el PT recibió 27 legisladores, de los cuales 16 provienen de MORENA y 11 del PES, y perdió uno que se fue al PRD; por su parte, el PES obtuvo 7 legisladores de MORENA y 2 del PT.

Tabla 2. Movimientos de bancadas entre los partidos de la coalición “Juntos Haremos Historia”, LXIV Legislatura, Cámara de Diputados.

Partido postulante Grupo parlamentario actualCantidad de cambios
PRDMORENA5
PRDMC2
PRDPT2
PRDPVEM2
PRDPAN1
PVEMMORENA5
PVEMPRI2
PANMORENA2
PANSP2
PANPRD1
MCMORENA1
MCPAN1
MCSP1
PRIMORENA1
PRIPES1
PANALPRI2
Total31
Fuente: Latitud 3°12 con datos de la Cámara de Diputados, Directorio Legislativo y Magar (2018).

El resto de los partidos transfirieron 31 legisladores. Como se muestra en la Tabla 2, en primer lugar está el PRD que perdió 12 curules: 5 legisladores se fueron a MORENA, 2 a MC, 2 al PT, 2 al PVEM y 1 al PAN; sin embargo, recuperó una curul que pertenecía al PT. 

En segundo lugar, el PVEM perdió 7 curules: 5 para MORENA y 2 para el PRI.  En tercer lugar, el PAN perdió 5 curules: 2 legisladores se fueron a MORENA, 2 se quedaron sin grupo parlamentario y uno se fue al PRD. En cuarto lugar, Movimiento Ciudadano (MC) se quedó con tres curules menos, una fue para MORENA, una para el PAN y la otra sin grupo parlamentario. Y en último lugar, el PRI perdió perdió 2 curules: un legislador se fue a MORENA y otro al PES; pero obtuvo dos bancadas pertenecientes al otrora grupo parlamentario de Nueva Alianza (PANAL)..

Mayoría artificial y sobrerrepresentación

En la legislatura pasada, el PRI estaba sobrerrepresentado en la Cámara de Diputados. En la actualidad, MORENA como grupo parlamentario en esta legislatura construyó su mayoría artificial desde su propio convenio de coalición electoral con el PT y el PES. 

De los triunfos en los distritos uninominales de la coalición “Juntos Haremos Historia”, el PES postuló a 57 candidatos del total de los ganadores de la coalición, pero se quedó con 31 ya que 26 se los transfirió a MORENA inmediatamente. El PT postuló también a 57 candidatos ganadores, mantuvo a 26 y transfirió 31 a MORENA. Por lo tanto, al iniciar la LXIV Legislatura MORENA ya contaba con 57 legisladores extra para su bancada, sin sumar a los que se cambiaron conforme  avanzó el tiempo.

Si bien el artículo 54 de la Constitución establece el límite de sobrerrepresentación, no fue hasta esta elección cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) buscó garantizar que esta disposición constitucional se respete. Sin embargo, el acuerdo (INE/CG193/2021) fue impugnado por MORENA ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). 

Finalmente, aunque sea necesario legislar para establecer los mecanismos de aplicación del límite de sobrerrepresentación, los partidos políticos se han beneficiado de esta en distintos momentos y difícilmente cambiarían la ley. Es un equilibrio complicado, dado que los partidos que en el pasado criticaron la sobrerrepresentación, hoy son los que se benefician de ella, y viceversa.